viernes, 3 de octubre de 2014

Fragmento del Capítulo 3 (Ganar o Morir) de Leyendas de Erodhar 01 - La Vara de Argoroth



(...) Tras echar un vistazo hacia la escalera y la trampilla para asegurarse de que no había nadie detrás de él, se deslizó, no sin esfuerzo, por la grieta. La estancia que había al otro lado no era mucho mayor que el sótano, pero lo que vio en el centro de la sala le cortó la respiración, pues nunca antes había visto algo tan macabro. Un par de cadenas de hierro, que colgaban del techo, estaban atadas a las muñecas de una mujer. Estaba desnuda y por cada centímetro de su cuerpo había moratones, hinchazones y cortes de mayor o menor profundidad. El rostro de aquella chica estaba lleno de sangre seca; su pelo estaba sucio, enmarañado y descolorido. A pesar de todo, aquello no era lo peor.
Al fijarse mejor en el suelo, vio que le habían cortado las dos piernas a la altura de las rodillas, y que las partes amputadas descansaban en un charco de sangre. A su alrededor había colocadas de manera simétrica unas cuantas velas, y se había dibujado una estrella de nueve puntas en el suelo, aunque la sangre estaba tapando una buena parte del dibujo, pues se había escurrido hasta el otro lado de la puerta.

   «Por eso estaba el suelo húmedo y resbaladizo», pensó Valiant al ver las suelas de sus botas manchadas de sangre. Parecía bastante fresca, señal de que la mujer no llevaba muchas horas muerta. Lo único que le sorprendía era cómo fue posible que nadie escuchase los gritos de la pobre fémina, mientras la torturaban y mataban. Ahí se incluía él mismo; aunque, con lo cansado que estaba la noche anterior, no le hubiera extrañado que mataran a la chica en su habitación, mientras dormía, y que él no se hubiera enterado de nada.

   Los latidos de su corazón fueron acelerándose mientras buscaba algún indicio que le revelara quién podría haber matado de un modo tan terrible a aquella pobre mujer. Una parte de él le decía que debería dar media vuelta e ir en busca de los guardias de la ciudad, pero otra se moría de curiosidad por saber algo más acerca de lo que pasó allí. La escena del crimen estaba llena de indicios: las velas, el dibujo de la estrella, los cortes, las marcas del cuerpo de la chica... Todo indicaba que aquel había sido un ritual de sacrificio; sobre todo un extraño medallón que colgaba atado a su cuello, y al que Valiant se acercó para ver más de cerca.

   «Qué extraño», se dijo tras tocarlo. El medallón era de plata, pesaba lo bastante para que nadie deseara llevarlo atado a su cuello, y tenía grabado en la superficie el símbolo de una mano esquelética rodeada por una serpiente. Aunque era la primera vez que veía algo así, su padre le había contado algunas historias referentes a las antiguas sectas religiosas que existieron por todo Thaldorim; hombres, magos y a veces elfos que se reunían en secreto para venerar al dios de la oscuridad, ofrecerle ofrendas y sacrificios humanos, o realizar rituales de magia oscura.

   Al fondo de la cámara había estanterías de madera con objetos punzantes, lijas, navajas, cadenas de hierro y muchas otras piezas con las que se podía torturar y matar a cualquier ser vivo. También había algunos libros al lado de una lámpara de aceite que iluminaba la estancia. Valiant echó un rápido vistazo a las portadas, y en todas aparecían símbolos heráldicos de mucha antigüedad, o runas; el lenguaje que empleaban los magos para designar sus conjuros y hechizos. (...)


Fragmento del 3er capítulo (Ganar o Morir) de Leyendas de Erodhar 01 - La Vara de Argoroth. Puedes descargar los cuatro primeros capítulos gratis aquí: http://cosminstarcescu.wix.com/leyendasdeerodhar#!empezar-a-leer/cogz

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