miércoles, 5 de noviembre de 2014

Fragmento del Capítulo 23 (La Fortaleza de la Esperanza) de Leyendas de Erodhar 01 - La Vara de Argoroth


(...) Cuando los cuernos enemigos sonaron, un grupo de pájaros emprendió el vuelo, y de repente Valiant fue consciente del aire frío que llenaba su pecho y de los latidos frenéticos de su corazón. Los jinetes habían incrementado el ritmo de su galopada y de un momento a otro estarían al alcance de las flechas, así que agarró un proyectil y lo colocó en la cuerda. Echando un vistazo breve por encima del hombro, vio que los demás también estaban preparados para entrar en combate, aunque en la vanguardia la fila de enemigos aún estaba lejos.

—No desperdiciéis una flecha si no tenéis un buen ángulo de tiro —escuchó decir a Galadoriel. La elfa dobló la resistente y flexible madera de su arco élfico para colocar la cuerda—. Y escondeos detrás del árbol después de cada disparo para recargar.

—Así lo haré —asintió Lady Ayleen; estaba pálida como un fantasma, pero Valiant sabía que el miedo que sentía no era por ella, sino por sus hijos, que en aquel momento estaban escondidos tras un árbol, con cuatro personas alrededor para protegerlos.

«Cuatro personas son pocas para una madre —pensó Valiant—. Y más cuando los enemigos son cien.»

Un par de jinetes asomaron entre los árboles a menos de cincuenta metros de distancia. Nada más verlos alzó el arco, lo tensó y apuntó. Darle a un blanco en movimiento nunca resultaba fácil, todo el mundo lo sabía, pero la clave estaba en concentrarse, controlar la respiración y esperar el momento adecuado para soltar. De modo que aguardó pacientemente hasta que...

El asta siseó de manera sonora al liberarse de la cuerda. El proyectil voló como un destello fugaz y fue a parar al hombro de un enemigo. Aunque no era una herida mortal, por la velocidad a la que iba el soldado la embestida de la flecha le desequilibró y le hizo caer de su montura, rompiéndose el cuello contra un árbol cercano. De inmediato Valiant agarró otra flecha y volvió a disparar. Esta vez tuvo más suerte y la saeta fue a parar en el cuello del otro jinete enemigo. Sus ballesteros respondieron enviando una ráfaga de dardos en su dirección, así que Valiant se escondió tras el árbol para colocar otra flecha en la cuerda. Oyó los proyectiles golpear de manera violenta la corteza del árbol, y aprovechó el momento para echarle un vistazo a Lady Ayleen y Galadoriel.

La señora de Sindoria había hecho un disparo certero que tocó blanco a más de cuarenta metros de distancia; pero después hizo un segundo disparo en el que se precipitó demasiado, y la flecha falló por centímetros. El soldado al que había fallado darle echó mano de su ballesta y estuvo a punto de dispararla; pero, por suerte, Galadoriel lo abatió con un disparo certero que le atravesó un ojo. Valiant no manejaba nada mal el arco, aunque no era precisamente su arma favorita, pero Galadoriel era una tiradora ejemplar que había aprendido el arte de la arquería desde pequeña. La elfa no había fallado ningún blanco hasta el momento, y por cada flecha que ellos disparaban, ella disparaba tres, todas igual de certeras y mortíferas.

«Nunca dejará de impresionarme la facilidad y el modo con que maneja el arco», se dijo a sí mismo Valiant. Una vez tuvo preparada la flecha en la cuerda, salió de detrás del árbol y buscó con la vista otro objetivo. Divisó cinco jinetes avanzando por el flanco derecho, dando voces y agitando sus espadas en el aire, mientras se cubrían el pecho con escudos redondos de cuero negro endurecido, con bordes y tachones de hierro.

«Estos son más inteligentes», pensó Valiant mientras los observaba acercarse poco a poco. Al cubrirse con sus escudos, los jinetes dejaban un blanco demasiado pequeño a la vista, en algún lugar a la altura del cuello, de modo que había muchas menos probabilidades de dar en el blanco. «Pero no lo suficiente.»

           Valiant se llevó la pluma de ganso de la flecha hasta la oreja, eligió blanco, apuntó y soltó la cuerda; (...)


Fragmento del Capítulo 23 (La Fortaleza de la Esperanza) de Leyendas de Erodhar 01 - La Vara de Argoroth. Puedes descargar los cuatro primeros capítulos gratis aquí: http://cosminstarcescu.wix.com/leyendasdeerodhar#!empezar-a-leer/cogz

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