sábado, 20 de diciembre de 2014

Fragmento del capítulo 25 (El castillo de Hrein) de Leyendas de Erodhar 01 - La Vara de Argoroth



(...) El recorrido hasta la orilla del lago se hizo en completo silencio, con el Príncipe Varian al frente de la columna, acompañado por su hermana y sus hijos. Los seguían caballeros de la Guardia de Honor y Hermanos del Hacha, entre los cuales estaba Valiant también, así como algunas de las personas importantes de Hrein, como Lord Petrew Harrin, su esposa, Lady Giselle, y sus cuatro hijos: Almdar, Hemdall, Auncell y Ralof. En total eran dos mil quinientas almas entristecidas que salieron por una pequeña puerta situada en un lateral del castillo, para rendir homenaje y alzar unas plegarias por las almas del Rey Arnthor, Ser William Nomenglaus, y los soldados caídos en la batalla del desierto.

Todo el mundo vestía ropas elegantes y limpias para la ocasión. El Príncipe Varian llevaba un jubón aterciopelado de color azul y una capa blanca muy hermosa; Lady Ayleen llevaba un vestido negro con bellos adornos en dorado y plata; Lord Harrin y sus hijos llevaban casacas elegantes de color verde oscuro, mientras que su mujer había preferido un vestido de lana marrón. Los soldados vestían sus cotas de mallas de anillas, y las llevaban por debajo de las casacas azules con el león coronado en el pecho, en el caso de los caballeros de la Guardia de Honor, y casacas naranjas con las dos hachas entrecruzadas, en el caso de los Hermanos del Hacha.

Los árboles que rodeaban el castillo también se habían vestido para la ocasión, con una gruesa capa blanca, debido a la nieve que había caído en los últimos dos días.

«Es como si el bosque también rindiera homenaje a los caídos», se dijo Valiant, viendo cómo se mecían lenta y tranquilamente los árboles. Él se había vestido con la cota de malla y el jubón que le había regalado el general Lumiere cuando decidió unirse al ejército de la corona. Era un uniforme parecido al que vestían normalmente los caballeros de la Guardia de Honor, solo que el suyo no llevaba bordadas las tres flores de lis blancas alrededor de la cabeza de león coronado, ni colgaba una capa dorada de sus hombros, como las que llevaban en ese momento Galian o Elhendor.

—Reza por sus almas —susurró Galadoriel. Estaba caminando a su lado, con Fenja asentada en el hombro. El dracofénix abrió el pico de manera cariñosa—. Este bosque es el lugar ideal para que los dioses nos escuchen.

—Lo sé —le dijo Valiant, y entonces rezó.

Lo había hecho en otras ocasiones, pero esta vez lo hizo con más ganas que nunca. Y no rezó solo por las almas de Will, o del viejo rey, o de los soldados que habían muerto en el desfiladero; sino por todos los demás también. Aquellos que seguían con vida, pero vivían bajo el yugo de un tirano.



Fragmento del Capítulo 24 (El gorrión enjaulado) de Leyendas de Erodhar 01 - La Vara de Argoroth. Puedes descargar los cuatro primeros capítulos gratis aquí: http://cosminstarcescu.wix.com/leyendasdeerodhar#!empezar-a-leer/cogz

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